Páginas vistas en el último mes

martes, 8 de mayo de 2012

Juan Luis Vives




Juan Luis Vives es considerado el máximo representante del humanismo en España. Nació en Valencia en 1492, de origen judeoconverso, por lo que más tarde tendría que huir de España. La familia Vives era importante dentro del núcleo de comerciantes judíos, religiosos y económicamente acomodados en Valencia. A los quince años, Juan Luis Vives empezó a estudiar en la Universidad de Valencia. En 1509 partió a Paris para perfeccionar y ampliar sus conocimientos en la Universidad de la Sorbona. Terminó sus estudios en 1512 alcanzando el grado de doctor y se trasladó Brujas (Bélgica), donde vivían algunas familias de mercaderes valencianos, entre ellas la de su futura mujer, Margarida Valldaura.
Tras recibir la noticia de la muerte y destierro de sus padres se trasladó a Inglaterra, donde en 1523 fue elegido lector del Colegio de Corpus Christi por el cardenal Wolsey, cargo que comportaba también ser nombrado canciller del rey Enrique VII de Inglaterra. Vives veía cumplido así su anhelo de establecerse en una corte, único lugar en el que un humanista podía desarrollar dignamente su trabajo investigador de la cultura y enseñar los descubrimientos de sus estudios. Sin embargo, añoraba a sus amigos flamencos y la vida académica belga, en la que destacaba Erasmo de Rotterdam, y donde tenían lugar las discusiones más apasionantes entre los más destacados humanistas europeos.
Su obra "Tratado del socorro de los pobres", en la que analizaba y sistematizaba la organización de ayuda a los pobres y cómo debía hacerse. Por ello se considera a Vives la primera persona en Europa en llevar a la práctica un "servicio organizado de asistencia social" mediante su tratado. Fue por tanto el precursor de la organización futura de los servicios sociales en Europa, y por tanto, uno de los precursores de la intervención del Estado organizada y asistencial a los necesitados.

En esta obra expone sus propuestas de abolir la mendicidad en la ciudad de Brujas con medidas centradas en la limitación de las acciones positivas a los pobres indigentes.
Vives consideraba necesario contemplar en toda acción el valor de los pobres y “la necesidad de ayudarlos”. Fue un intelectual adelantado en el campo social. Defendió, en todo momento, la prestación de una educación especial para quien la solicitaba. En este sentido, llego a reclamar una atención preferente para los niños de los pobres.
Fue precursor de una psicología moderna y defiende el principio de la individualidad del aprendizaje. Abogo, en todo momento, porque el sexo no fuese un argumento para establecer diferencias educativas.
También, mostró preocupación por los hechos políticos que conmovieron a Europa. Su máxima aspiración era conseguir la paz. Y, se convirtió en un incómodo elemento para los postulados de la Iglesia. Alentaba al cristianismo para combatir las costumbres de su época.
Exigió prioridades, en cualquier intervención social, centradas en la autosuficiencia mediante el trabajo. En todos sus programas de acción incorporó el criterio de la rehabilitación profesional de todas las personas diagnosticadas como pobres.
Una vez logrados los resultados mínimos en la rehabilitación laboral, Juan Luis Vives se atrevió a situar en el escenario de actuación conceptos como la integración laboral o la ayuda económica a los pobres de vida normalizada mediante un subsidio. Es decir, políticas laborales y sociales, con vigencia absoluta, en modelos de Estado actuales.
Apostó por generar mecanismos de provisión de asistencia de mantenimiento a las personas sin recursos no válidas para desempeñar un oficio. Este plan fue criticado y prohibido por la propia iglesia, aunque no sorprendió al impulsor de esta visión de política social en la Edad Media.
Su pensamiento es amplio y global y se le consideró el precursor de varias disciplinas como la psicología, pedagogía, sociología o el trabajo social.
Su elevado conocimiento enriqueció la cultura de su tiempo. Se proyectó hacia el futuro en dos dimensiones: la moralizante y la educativa. Entre sus aportaciones, encontramos el estudió de lo humano de forma concreta y directa.
En 1540, la salud de Juan Luis Vives no resiste mayores envites y no logra superar el reto de un cálculo biliar, predecido de un cuadro de artritis aguda. En Brujas, el 6 de mayo del mencionado año.

Obra pedagógica de vives. Finalidad y contenido

Teleología pedagógica: La primera de las opciones que se le plantean era la del sabio puro, teorético o contemplativo, cuya característica peculiar consiste en proponer como supuesto que el saber tiene su finalidad en sí mismo; saber por saber. Frente a esta opción, Vives afirma inequívocamente la finalidad práctica del saber.
La otra opción que se le ofrecía a Vives era la encarnada históricamente por los sofistas. En la Grecia clásica, el sofista es un sabio práctico que se coloca en los antípodas del sabio contemplativo. El sofista, solicitado por urgencias vitales inmediatas, enfoca el saber en un sentido instrumental y pragmático; reivindica la dimensión práctica del saber, pero la reduce al campo del hacer teórico-artístico. Vives reacciona también frente a este ideal del sabio eficaz, que contrae la verdad al plano de un subjetivismo relativista y declina la responsabilidad ética del saber que profesa.
El advenimiento del cristianismo supuso una notable ampliación y enriquecimiento del horizonte de la sabiduría, a la vez que diseñó una nueva figura del sabio. La concepción cristiana de la sabiduría suponía la apertura hacia un Dios personal y trascendente que comunica a los hombres una sabiduría infinitamente superior a la humana y sobremanera excelente.
Todos estos datos vienen a integrarse en la concepción de la sabiduría de Juan Luis Vives.
• Para Vives, el fin último de la educación es Cristo; nos enseña que todo lo hemos de referir a Cristo y todo a él se ha de enderezar; y tres van a ser los puntos que debe meditar el hombre mientras viva: saber bien, hablar bien y obrar bien.
  
Psicología pedagógica: No sólo su obra más importante y original, el Tratado de las disciplinas, es de carácter estrictamente pedagógico, sino que, además, su segunda obra en importancia y valor de actualidad, el Tratado del alma, constituyen el fundamento psicológico de su pedagogía.
La crítica moderna coincide sustancialmente en señalar que lo más valioso y actual de la producción de Vives es su obra psicológica y, de modo particular, el valor y atención a la intuición (de lo particular a lo general).
El reconocimiento y empleo consciente de la inducción como método de investigación, aplicado especialmente a los problemas psicológicos, hacen de Vives un verdadero precursor de la psicología actual, pudiéndosele adjudicar, tal vez, la consideración de padre de la psicología pedagógica. Para conocer adecuadamente el proceso de aprendizaje de la persona, Vives va a establecer lo que denomina “el examen de ingenios”, que constituye la base de la orientación escolar y profesional.
Propone que el niño se quede en el colegio uno o dos meses para que sean exploradas sus dotes intelectuales y morales. También que los maestros se reúnan en secreto cuatro veces al año para cambiar impresiones acerca de las posibilidades de sus alumnos. Vives afirma que el juego y las operaciones matemáticas son ejemplos de magníficos reactivos (hoy les llamaríamos ‘test’) para explorar el ingenio y destaca con énfasis el papel decisivo del docente en la educación del discente.
La importancia que Luis Vives concede a la práctica en la adquisición de conocimientos y de hábitos se patentiza en estas palabras: “No tanto se sabe lo que recibimos por una callada contemplación como lo que se nos trasmite por el ejercicio y el uso”.
  
Pedagogía diferencial: Los sectores diferenciales a los que dedica especial atención son dos: la formación del gobernante y la educación femenina.
La formación del gobernante tenía ya una rica tradición pedagógica en los abundantes tratados sobre la educación de príncipes. No dedica un tratado especial a este tema, pero sí abundantes observaciones y sugerencias dispersas en sus obras de carácter moral y político-social, como la Escolta del alma, la Introducción a la sabiduríaSobre la concordia y discordia, etc. A todo esto hay que añadir que la preocupación de Vives no se agota en el tradicional planteamiento de la formación personal del gobernante, sino que apunta a una educación popular, planeada, dirigida y realizada por una política pedagógica de largo alcance y de moderno estilo.
La pedagogía femenina le mereció a Vives una atención destacada. Le dedicó dos tratados: La educación de la mujer cristiana Los deberes del marido, aunque en su concepción del papel y la educación de la mujer, se mueve sustancialmente en la línea de la tradición cristiana.
En síntesis, él se propone formarla para la vida; la vida de entonces. En esta formación entran tres ingredientes fundamentales: la virtud y las costumbres, la preparación profesional específica de la mujer (profesional del hogar) y la cultura.
A Vives no le parece bien que la mujer ejerza actividades públicas, como dirigir escuelas y hablar en público, pero sí le parece conveniente y provechoso un moderado conocimiento de la naturaleza y de las primeras letras, que ella deberá enseñar a sus propios hijos pequeños.
  
Metodología heurística y didáctica: Uno de los saludables efectos que siguen a la profunda crisis que se producirá en la Europa del s. XVI es la viva conciencia de la necesidad de una renovación de los métodos de investigación y de enseñanza. Anunciando esa crisis y preludiando esta preocupación es donde radica el mérito de Juan Luis Vives.
En efecto; busca para la restauración del método un apoyo firme en la realidad: la inteligencia no debe trabajar en el vacío, debe aplicarse a los contenidos y no quedarse en el formalismo de las palabras, que no son sino un vehículo que debe transportarnos hasta la realidad. Los puntos clave de referencia han de ser las cosas y las necesidades vitales, a las que, lógicamente, deben ordenarse las artes y disciplinas. En este sentido, puede decirse que Vives es el primer representante del realismo pedagógico moderno.
Si se analiza con cierto detenimiento el contenido de la formación propuesta por él, se descubre que responde a una síntesis de tres elementos: el filológico, el científico y el filosófico-teológico, de donde se desprende que la formación y la dialéctica son instrumentos al servicio de las disciplinas reales.
Además del contenido de la enseñanza, también se va a preocupar de la función docente y las didácticas especiales.
Las tres condiciones básicas que Vives reclama para la figura del maestro son las mismas que se exigen hoy: competencia científica (conocimientos claros y profundos), capacidad pedagógica (saber enseñar) y pureza de costumbres (persona de vida normal).
De la personalidad y la competencia del maestro espera muchas cosas: capacidad para adaptarse y adaptar la enseñanza al nivel y al ritmo del aprendizaje del alumnos, tacto y ponderación necesarios para la motivación y especialmente para la administración de los premios y castigos, y el mantenimiento de la disciplina.
  
Organización pedagógica: Hay también en el Tratado de las disciplinas un libro dedicado al estudio de una serie de cuestiones relativas a la organización escolar y política docente. Estas cuestiones pueden agruparse en torno a tres temas principales:
- la escuela: emplazamiento y condiciones materiales,
- organización interna de la escuela: régimen escolar,
- relación de la escuela con la comunidad.
Son los relativos al planteamiento público de la enseñanza y los problemas que atañen a la organización pública de la misma: el establecimiento racional de centros docentes en toda la geografía del país, la preparación y selección de los maestros, el carácter temporal de la cátedra, etcétera.
Éstos son los pilares básicos en los que se desarrolla la propuesta pedagógica del insigne humanista valenciano Juan Luis Vives.



Libros
Sus Obras completas han sido traducidas al español por Lorenzo Riber (dos vols, Madrid, Aguilar, 1948). Cabría destacar las siguientes:
§  Opuscula varia (Lovanii, 1519): colección de opúsculos donde encontramos la que fue su primera obra de carácter filosófico De initiis, sectis et laudibus philosophiae.
§  Adversus pseudodialecticos (Selestadii, 1520): presenta la lectura de los clásicos, como humanista que es, como medio para adquirir agilidad mental.
§  De subventione pauperum. Sive de humanis necessitatibus libri II (Brugis, 1525): trata el problema de la mendicidad buscando soluciones en las instituciones públicas, que deben socorrer a los verdaderos pobres y hacer trabajar a los que sólo son vagos; para ello es preciso una organización de la beneficencia y una reforma del sistema sanitario, de asilo. Siendo un plan de actuación contra la pobreza en la ciudad de Brujas.
§  De Europae dissidis et Republica (Brugis, 1526).
§  De concordia et discordia in humano genere (Antuerpiae, 1529).
§  De pacificatione (Antuerpiae, 1529).
§  Quam misera esset vita christianorum sub Turca (Antuerpiae, 1529).
§  De disciplinis libri XX (Antuerpiae, 1531): es una obra enciclopédica, en la que se encierra su obra pedagógica, y que está dividida en tres partes: De causis corruptarum artiumDe tradendis disciplinis, y De artibus. Ésta última contiene a su vez: De prima philosophia,De explanatione cuiusque essentiaeDe censura veriDe instrumento probabilitatisDe disputatione.
§  De anima et vita (Basileae, 1538): es su obra de madurez y en ella el autor desarrolla conceptos de psicología.
§  Lingvae latina exercitatio, son Diálogos sobre la educación dedicados al príncipe que después sería Felipe II, y cuya intención es instruir en la lengua latina al mismo tiempo que introduce amenas cuestiones sobre moral y conducta social y evoca sus recuerdos infantiles. [1]
§  De Europeae statu ac tumultibus. Se dirige al Papa para exigir su mediación a favor de la paz entre los príncipes cristianos, en la misma línea que la Querella de la paz de su amigo Erasmo.
§  Introductio ad sapientiam (Lovaina, 1524), es la más importante de sus obras pedagógicas.
§  De institutione feminae christianae, traducida al castellano en Valencia en 1528, un tratado sobre la educación de la mujer cristiana.

 www.Wikipedia.com


Frases



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada